En el dia de ayer se reanudaron las audiencias del juicio que se esta llevando a cabo en Rosario por delitos de lesa humanidad, donde los imputados son Guerrieri, Fariña, Amelog, Pagano y Constanzo.
"JUSTICIA A LA ROSARINA" POR LAURA TASADA
Dela
Idag kl 05:28
En general, copio y pego las noticias de los diarios.
En general, hago mías palabras de otros y difundo lo que me parece bueno, inteligente, ingenioso, revelador, creativo, iluminador...hoy, no. Hoy necesito hacer catarsis con palabras propias, con sentimientos propios.
En el día de ayer se reanudaron las audiencias del juicio que se está llevando a cabo en Rosario por delitos de lesa humanidad, donde los imputados son Guerrieri, Fariña, Amelong, Pagano y Constanzo.
La cosa iba a ser fácil: a la mañana declararía Amelong en una ampliación de su indagatoria que había solicitado, y a la tarde comenzarían los alegatos de las querellas. Con Ángeles a mi lado, nos ubicamos en la fiscalía para ver el proceso por el televisor allí dispuesto, ya que no pude acreditarla para que entrara a la sala.
Amelong -perteneciente al Servicio de Inteligencia y abogado no asumido como imputado- se sentó en el escritorio dispuesto para su ampliación, vaso de agua y micrófono adelante, con la prestancia de profesional en la materia, y, se diría, con la seguridad de estar entre amigos. Hablaría en su propia defensa, amparado por los derechos que le da un gobierno constitucional; derechos, por otra parte, que no tuvo ninguna de sus víctimas.
Y comenzó a vomitar.
Declaró que Rafael Bielsa, luego de su "supuesto secuestro", tuvo cargos en el gobierno.
Aludió a "incoherencias" en su pensamiento terrorista, y solicitó al Tribunal que se remitan oficios a sus lugares de trabajos.
La fiscal, Mabel Colalongo, se opuso enérgicamente, haciendo alusión a que insultaba a un testigo y a que no era relevante en dónde había trabajado, denunciando la misma persecusión ideológica de hace tres décadas atrás.
La respuesta de la Jueza Barabani, presidente del Tribunal esta semana, fue que Amelong tenía derecho a su propia defensa, y que, de insistir, la fiscal recibiría una sanción.
Envalentonado, Amelong siguió haciendo juicio de valor sobre los testigos, hasta llegar hasta uno de ellos, que fuera secuestrado junto con dos hermanos, estando uno de ellos aún en condición de desaparecido. El testigo había declarado que había tenido problemas de drogadicción, de los que estaba recuperado. Amelong dijo que su testimonio fue producto de alucinación por las drogas. En nada intervino el Tribunal.
Una de las asistentes a la audiencia dijo gritando que el testigo tenía 17 años en el momento de su secuestro, saliendo de la sala antes de ser echada.
Desde el televisor de la fiscalía la vi salir, y también a la hermana de Hilda Cardozo, desaparecida a manos de estos tipos, a quien atajé en el pasillo, llorando, y la abracé.
Visto y considerando que la sala estaba alborotada, en contra, y vaciándose de público, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta la tarde. En esta decisión también intervino el abogado defensor, Galarza, que lo solicitó "para instruir a su defendido en no hacer uso de la ironía". ¡El propio abogado defensor!
A la tarde, Amelong bajó un cambio con respecto a las ironías y a los insultos, pero no en su campaña de descrédito hacia todos los testigos y víctimas.
Amelong, o su familia, es el dueño del CCD "La Intermedia", adonde fusilaron a los 14 que estaban detenidos en la llamada "Casa de Funes", según el testimonio de Constanzo.
Pues bien, Amelong alegó que en esa época tenían ese campo alquilado y, aunque no tenía el contrato de locación, tenía la documentación de lo que se habría ganado con las cosechas, y solicitó que se la tomara como prueba.
El Tribunal observó la documentación, aceptándola como prueba, y, buenísimos ellos, le dijo a los querellantes y a la fiscal que les daría fotocopias. Tuve una fotocopia en mis manos. Indica cuánto ganó la mamá de Amelong en los años "76 y "77 con las cosechas. No hay ni siquiera una partida inmobiliaria que diga que fue en ÉSE predio. Y es la mamá, que no está imputada en esta causa. Y qué mierda tiene que ver el campo, si el CCD fue la casa. Y qué mierda nada...
Esta prueba presentada fuera de todo término, no relevante a la causa y aceptada por el Tribunal, viene a cuento de desacreditar el libro "Recuerdos de la Muerte", de Miguel Bonasso, sobre la experiencia de Jaime Dri. En el libro, Jaime Dri dice que ve un maizal...Amelong dice que imposible, porque ésa es la época de siembra de trigo, y no de maíz.
Reitero: la declaración de ganancias de la mamá de Amelong fue ACEPTADA POR EL TRIBUNAL COMO PRUEBA A SU DESCARGO.
Ayer terminó su exposición solicitando nuevas pruebas oculares sobre los lugares QUE YA SE INSPECCIONARON, CON ÉL PRESENTE, y que fuera un perito a determinar si una pared que menciona Constanzo es nueva, o si tiene 30 años de antigüedad.
Reitero, otra vez: ESTO ES PLANTEADO CUANDO ES EL TIEMPO DE LOS ALEGATOS.
Hoy a la tarde, volvimos a tener el Amelong-Show, con nuevas amenazas a las intervenciones de la Fiscalía.
Esta vez, Amelong, ya caminando sobre seguro, dedicaba a la presidente del Tribunal sus mejores sonrisas, perversas y en su cara descarnada, que me recordaron a las muecas del Guasón.
Esta vez -sin interrupciones del Tribunal, como siempre-, se refirió a la mujer de Jaime Dri, citando a alguna fuente que la da como amante de Torrijos o como su hija natural, y que Torrijos había intervenido en la libertad de Dri frente a Massera, ya como amante de su mujer, o como abuelo de sus hijos.
Terminó su "alegato" (otra cosa no fue) diciendo que de 140 testigos, él solamente había mencionado a unos 40, de los cuales sólo daba entidad a cuatro. Entidad...palabreja usada por Videla al referirse a los desaparecidos..."no son, no están, no están ni vivos ni muertos, no tienen entidad..."
No es el Tribunal el que determina la credibilidad de los testigos...es Amelong.
No es el Tribunal el que decide la legalidad de todo el proceso...es Amelong.
Para nuestro espanto, Amelong, director de su propio acto teatral, dice que estas 5 horas de testimonio son la primer parte. Que hay una segunda parte.
Risita tímida, dice "no sé si corresponde que me permitan la segunda parte".
Y aclara que se refiere a toda la legislación internacional sobre DDHH, cosa que despierta honestas carcajadas en la audiencia, las que provocan un llamado de atención de la Jueza Barabani. A la audiencia, no a la pelotudez que estaba planteando el imputado Amelong.
Y la jueza Barabani, con sonrisita obsecuente, sin ovarios, sin dignidad, o, a lo mejor, en plena concordancia ideológica con el imputado, dice "lamentablemente, lo siento mucho, pero no puede dar curso a su parte nro. 2". Y realmente tenía cara de estar lamentándolo.
Amelong lo discutió, alegando que NADIE sabía como él sobre leyes internacionales, y que, a pesar de estar muy contento con su defensa, su defensor JAMÁS podría hablar como él sobre este tema.
Ya era TOO MUCH.
Ante la segunda negativa de la presidente del Tribunal, Amelong le puso un montón de papeles sobre el escritorio de su defensor, diciéndole algo así como "LO SIENTO, PIBE, VAS A TENER QUE ESTUDIAR".
Y se dispuso un cuarto intermedio hasta mañana.
Habrá una visto demasiadas películas yankees sobre juicios...habrá una puesto demasiadas expectativas en este juicio...la verdad, en mi vida vi una actuación tan despojada de dignidad como la de este Tribunal.
Se permitió la manipulación, la injuria, el insulto, el manejo del escenario del principio al fin, por parte del reo de la causa.
Estaba cantado, claro, desde el primer día en el que dejaron al imputado Amelong entrar con una vincha que decía "LEGALIDAD", y amenazaron con hacerles sacar el pañuelo a las Madres, en respuesta al correspondiente reclamo de la Fiscalía.
No tengo las pruebas para decirles a estos tipos "USTEDES ESTÁN SENTADOS EN EL BANQUILLO POR MIS HERMANOS, ADRIANA Y HUGO", pero que estuvieran efectivamente sentados en un banquillo me daba algo de consuelo: serían condenados, con el nombre de mis hermanos o no. Ellos son los que decidieron su suerte.
Ante la perspectiva que esto sea nada más que otra distracción, tal como lo fueran en su momentos los Juicios por la Verdad Histórica, me deja sin consuelo.
Y sin esperanza.
Ante los crímenes aberrantes que cometieron estos tipos, ante su impunidad tan grande, se entiende el poco valor que se le da a la vida en nuestros días. No hay posibilidad de restaurar la conciencia social. Nada vale. Y se justifica la mano dura, el gatillo fácil, la pena de muerte...
Todo tiene que ver con todo.
Y parte de esta cara riéndose, descarnada, perversa, impune...la cara de este Guasón a la que, hasta ahora, nadie le ha puesto un bozal.
Enviado por Adriana Goñi, desde Chile, via Facebook
Argentina: " Justicia a la Rosarina"
En el dia de ayer se reanudaron las audiencias del juicio que se esta llevando a cabo en Rosario por delitos de lesa humanidad, donde los imputados son Guerrieri, Fariña, Amelog, Pagano y Constanzo.
"JUSTICIA A LA ROSARINA" POR LAURA TASADA
Dela
Idag kl 05:28
En general, copio y pego las noticias de los diarios.
En general, hago mías palabras de otros y difundo lo que me parece bueno, inteligente, ingenioso, revelador, creativo, iluminador...hoy, no. Hoy necesito hacer catarsis con palabras propias, con sentimientos propios.
En el día de ayer se reanudaron las audiencias del juicio que se está llevando a cabo en Rosario por delitos de lesa humanidad, donde los imputados son Guerrieri, Fariña, Amelong, Pagano y Constanzo.
La cosa iba a ser fácil: a la mañana declararía Amelong en una ampliación de su indagatoria que había solicitado, y a la tarde comenzarían los alegatos de las querellas. Con Ángeles a mi lado, nos ubicamos en la fiscalía para ver el proceso por el televisor allí dispuesto, ya que no pude acreditarla para que entrara a la sala.
Amelong -perteneciente al Servicio de Inteligencia y abogado no asumido como imputado- se sentó en el escritorio dispuesto para su ampliación, vaso de agua y micrófono adelante, con la prestancia de profesional en la materia, y, se diría, con la seguridad de estar entre amigos. Hablaría en su propia defensa, amparado por los derechos que le da un gobierno constitucional; derechos, por otra parte, que no tuvo ninguna de sus víctimas.
Y comenzó a vomitar.
Declaró que Rafael Bielsa, luego de su "supuesto secuestro", tuvo cargos en el gobierno.
Aludió a "incoherencias" en su pensamiento terrorista, y solicitó al Tribunal que se remitan oficios a sus lugares de trabajos.
La fiscal, Mabel Colalongo, se opuso enérgicamente, haciendo alusión a que insultaba a un testigo y a que no era relevante en dónde había trabajado, denunciando la misma persecusión ideológica de hace tres décadas atrás.
La respuesta de la Jueza Barabani, presidente del Tribunal esta semana, fue que Amelong tenía derecho a su propia defensa, y que, de insistir, la fiscal recibiría una sanción.
Envalentonado, Amelong siguió haciendo juicio de valor sobre los testigos, hasta llegar hasta uno de ellos, que fuera secuestrado junto con dos hermanos, estando uno de ellos aún en condición de desaparecido. El testigo había declarado que había tenido problemas de drogadicción, de los que estaba recuperado. Amelong dijo que su testimonio fue producto de alucinación por las drogas. En nada intervino el Tribunal.
Una de las asistentes a la audiencia dijo gritando que el testigo tenía 17 años en el momento de su secuestro, saliendo de la sala antes de ser echada.
Desde el televisor de la fiscalía la vi salir, y también a la hermana de Hilda Cardozo, desaparecida a manos de estos tipos, a quien atajé en el pasillo, llorando, y la abracé.
Visto y considerando que la sala estaba alborotada, en contra, y vaciándose de público, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta la tarde. En esta decisión también intervino el abogado defensor, Galarza, que lo solicitó "para instruir a su defendido en no hacer uso de la ironía". ¡El propio abogado defensor!
A la tarde, Amelong bajó un cambio con respecto a las ironías y a los insultos, pero no en su campaña de descrédito hacia todos los testigos y víctimas.
Amelong, o su familia, es el dueño del CCD "La Intermedia", adonde fusilaron a los 14 que estaban detenidos en la llamada "Casa de Funes", según el testimonio de Constanzo.
Pues bien, Amelong alegó que en esa época tenían ese campo alquilado y, aunque no tenía el contrato de locación, tenía la documentación de lo que se habría ganado con las cosechas, y solicitó que se la tomara como prueba.
El Tribunal observó la documentación, aceptándola como prueba, y, buenísimos ellos, le dijo a los querellantes y a la fiscal que les daría fotocopias. Tuve una fotocopia en mis manos. Indica cuánto ganó la mamá de Amelong en los años "76 y "77 con las cosechas. No hay ni siquiera una partida inmobiliaria que diga que fue en ÉSE predio. Y es la mamá, que no está imputada en esta causa. Y qué mierda tiene que ver el campo, si el CCD fue la casa. Y qué mierda nada...
Esta prueba presentada fuera de todo término, no relevante a la causa y aceptada por el Tribunal, viene a cuento de desacreditar el libro "Recuerdos de la Muerte", de Miguel Bonasso, sobre la experiencia de Jaime Dri. En el libro, Jaime Dri dice que ve un maizal...Amelong dice que imposible, porque ésa es la época de siembra de trigo, y no de maíz.
Reitero: la declaración de ganancias de la mamá de Amelong fue ACEPTADA POR EL TRIBUNAL COMO PRUEBA A SU DESCARGO.
Ayer terminó su exposición solicitando nuevas pruebas oculares sobre los lugares QUE YA SE INSPECCIONARON, CON ÉL PRESENTE, y que fuera un perito a determinar si una pared que menciona Constanzo es nueva, o si tiene 30 años de antigüedad.
Reitero, otra vez: ESTO ES PLANTEADO CUANDO ES EL TIEMPO DE LOS ALEGATOS.
Hoy a la tarde, volvimos a tener el Amelong-Show, con nuevas amenazas a las intervenciones de la Fiscalía.
Esta vez, Amelong, ya caminando sobre seguro, dedicaba a la presidente del Tribunal sus mejores sonrisas, perversas y en su cara descarnada, que me recordaron a las muecas del Guasón.
Esta vez -sin interrupciones del Tribunal, como siempre-, se refirió a la mujer de Jaime Dri, citando a alguna fuente que la da como amante de Torrijos o como su hija natural, y que Torrijos había intervenido en la libertad de Dri frente a Massera, ya como amante de su mujer, o como abuelo de sus hijos.
Terminó su "alegato" (otra cosa no fue) diciendo que de 140 testigos, él solamente había mencionado a unos 40, de los cuales sólo daba entidad a cuatro. Entidad...palabreja usada por Videla al referirse a los desaparecidos..."no son, no están, no están ni vivos ni muertos, no tienen entidad..."
No es el Tribunal el que determina la credibilidad de los testigos...es Amelong.
No es el Tribunal el que decide la legalidad de todo el proceso...es Amelong.
Para nuestro espanto, Amelong, director de su propio acto teatral, dice que estas 5 horas de testimonio son la primer parte. Que hay una segunda parte.
Risita tímida, dice "no sé si corresponde que me permitan la segunda parte".
Y aclara que se refiere a toda la legislación internacional sobre DDHH, cosa que despierta honestas carcajadas en la audiencia, las que provocan un llamado de atención de la Jueza Barabani. A la audiencia, no a la pelotudez que estaba planteando el imputado Amelong.
Y la jueza Barabani, con sonrisita obsecuente, sin ovarios, sin dignidad, o, a lo mejor, en plena concordancia ideológica con el imputado, dice "lamentablemente, lo siento mucho, pero no puede dar curso a su parte nro. 2". Y realmente tenía cara de estar lamentándolo.
Amelong lo discutió, alegando que NADIE sabía como él sobre leyes internacionales, y que, a pesar de estar muy contento con su defensa, su defensor JAMÁS podría hablar como él sobre este tema.
Ya era TOO MUCH.
Ante la segunda negativa de la presidente del Tribunal, Amelong le puso un montón de papeles sobre el escritorio de su defensor, diciéndole algo así como "LO SIENTO, PIBE, VAS A TENER QUE ESTUDIAR".
Y se dispuso un cuarto intermedio hasta mañana.
Habrá una visto demasiadas películas yankees sobre juicios...habrá una puesto demasiadas expectativas en este juicio...la verdad, en mi vida vi una actuación tan despojada de dignidad como la de este Tribunal.
Se permitió la manipulación, la injuria, el insulto, el manejo del escenario del principio al fin, por parte del reo de la causa.
Estaba cantado, claro, desde el primer día en el que dejaron al imputado Amelong entrar con una vincha que decía "LEGALIDAD", y amenazaron con hacerles sacar el pañuelo a las Madres, en respuesta al correspondiente reclamo de la Fiscalía.
No tengo las pruebas para decirles a estos tipos "USTEDES ESTÁN SENTADOS EN EL BANQUILLO POR MIS HERMANOS, ADRIANA Y HUGO", pero que estuvieran efectivamente sentados en un banquillo me daba algo de consuelo: serían condenados, con el nombre de mis hermanos o no. Ellos son los que decidieron su suerte.
Ante la perspectiva que esto sea nada más que otra distracción, tal como lo fueran en su momentos los Juicios por la Verdad Histórica, me deja sin consuelo.
Y sin esperanza.
Ante los crímenes aberrantes que cometieron estos tipos, ante su impunidad tan grande, se entiende el poco valor que se le da a la vida en nuestros días. No hay posibilidad de restaurar la conciencia social. Nada vale. Y se justifica la mano dura, el gatillo fácil, la pena de muerte...
Todo tiene que ver con todo.
Y parte de esta cara riéndose, descarnada, perversa, impune...la cara de este Guasón a la que, hasta ahora, nadie le ha puesto un bozal.
Enviado por Adriana Goñi, desde Chile, via Facebook
Hugo Fernandez, 2010-02-17